Señales que anuncian la muerte o que vamos a morir pronto
La muerte es un gran misterio para todos nosotros. Desde la espiritualidad aprendemos que nuestro paso por este plano terrenal es transitorio, un capítulo más en nuestra evolución como almas. Existen ciertos patrones sutiles que anuncian que nuestro tiempo en este plano está cerca de completarse. No me refiero al desgaste físico, a enfermedades o a la vejez visible —eso ya lo conocemos—. Hoy exploraremos las señales que nos habla el alma desde lo etéreo, cuando se está preparando para el gran tránsito hacia la muerte.
La realidad de la muerte: somos energía y nos transformamos
Antes me gustaría explicarte, que somos energía y que nuestra forma original de espíritu es indestructible e infinita. Nuestro paso por la tierra o por otro tipo de existencia, ha sido elegida por nosotros o por la divinidad, para ayudarnos a ser almas más perfectas y como autoaprendizaje.
Si no entendemos esto, no tiene sentido que hablemos de la muerte, que muchos dogmas asocian con el final, rendir cuentas con el creador o la entrada al infierno. Estas creencias hacen que las personas entendamos al fallecimiento como una desgracia, cuando realmente está dentro de nuestra naturaleza espiritual.
Si has leído sobre el budismo y otras religiones que creen en la transcendencia de nuestra alma a otras formas de existencia, comprenderás a lo que me refiero.
Se han documentado casos de personas que reunía a sus familiares y amigos, para contarles que en 3 días había decidido que se marchaba al otro plano o que su hora ya había llegado. Se despedía de ellos y meditando tranquilamente, bajaba los latidos de su corazón y ralentizaba su respiración hasta desencarnar.
Señales que anuncian que vamos a morir pronto
Las personas, cuando vamos a terminar un ciclo, podemos presentar señales de que nuestro tiempo se agota y que vamos a morir pronto. Cómo dijimos al principio, no me refiero al deterioro físico por enfermedad o envejecimiento, sino a los cambios energéticos y actitudes que vamos adquiriendo:
Tener sueños con familiares difuntos de forma constante
He hablado, en otras ocasiones, sobre la comunicación de nuestros guías espirituales y protectores, a través de la intuición y de los sueños. Es común que las personas que van a fallecer pronto reciban información de sus difuntos. Es habitual para ayudarles a preparar el tránsito y a mostrarles que no estará solo o solaa.
Desapego por lo material
Cuando una persona alcanza la evolución espiritual en la tierra, sabe que las riquezas y los bienes materiales son efímeros y que no podrás llevártelos al lugar donde iremos más tarde o temprano. Así que, si presentas este síntoma y pierdes toda atención al dinero, es señal de que tu espíritu partirá pronto a otra existencia.
Cambios energéticos
Las personas que van a fallecer, pueden tener cambios de energía positivos o densos, según su estilo de vida terrenal.
Cerrar etapas y perdonar
Cuando las personas van a partir al mundo espiritual, deben hacerlo sin rencores. En muchos casos las personas acuden a reencontrarse con familiares o personas, que no hablan desde hace años por algún malentendido o pelea.
Acelerar proyectos pendientes
También, puede ser un síntoma de que vamos a morir, el acelerar habilidades o proyectos que nunca pudimos terminar. Necesitamos a toda costa comenzar o terminar algo que nos olvidamos por el camino y que ahora deseamos hacer de forma rápida.
Arreglar documentos
Es común este síntoma, personas que por intuición deciden arreglar documentos, seguros o herencias para tenerlo todo en orden antes de morir.
Sentir la presencia de tus guías espirituales
En alguna ocasión he hablado sobre las experiencias cercanas a la muerte, y como las personas que están a punto de fallecer, suelen tener visiones o se comunican con sus guías protectores invitándoles a venir con ellos y a ofrecerle su compañía para que no tengan miedo.
Aceptación de la muerte
Vivir con mayor felicidad, cambios espirituales sobre nuestra existencia y aceptar que la muerte es parte de nuestra vida.
Finalmente, hay una señal hermosa: la aceptación. Vivir con más alegría, con menos miedo, sabiendo que la muerte no es el fin, sino una puerta. Cuando el alma comprende que la vida es un regalo que culmina en un nuevo regalo, el final se convierte en renacimiento.

